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“Control social” vs violencia institucional

 

 

 

De Franco a Fraga

Fraga

De Fraga al Partido Popular:

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Los controles sociales franquistas eran parte esencial de la represión permanente de la dictadura.

A finales de los ’50 el régimen se vio en la necesidad de hacer reformas, desplazando a los sectores más fanáticos, admitiendo a los nuevos “tecnócratas”, abriendo la economía a las inversiones extranjeras y al turismo.

Hasta mediados de la década de 1960, fue más efectiva la mezcla de represión terror y miedo, reforzadas por la acción de la Iglesia, en el mantenimiento del orden que las informaciones que podían salir de los controles sociales existentes, que también ayudaban.

En muchas zonas rurales del Estado, en los pueblos y en las pequeñas ciudades agrarias y con una reducida y derrotada clase obrera, el orden se mantenía además de por la represión y por el terror paralizante, también por la simbiosis entre el cacique de la zona, las fuerzas represivas, la iglesia, el funcionariado, el grupo de intelectuales orgánicos al franquismo como el médico, el maestro, el abogado y el notario, etc.

A partir de los ’60 la sociedad empezó a cambiar, especialmente en las zonas industriales y aún más en las naciones oprimidas con fuerte base industrial, como Euskal Herria y los Països Catalans .

El llamado “despegue económico” de la segunda mitad de los ’60 y comienzos de los ’70 exigió la introducción de nuevos controles sociales, nuevas burocracias y aparatos que facilitaran tanto la explotación como la integración de un nuevo movimiento obrero que crecía rápidamente en los nuevos barrios industriales de las ciudades, en donde se apiñaban decenas de miles de trabajadoras y trabajadores en condiciones pésimas, sin apenas infraestructuras y sin asistencias de ningún tipo.

Barrios obreros y populares deBilbo, y de toda la zona de Euskal Herria bajo dominación española, llegaron a vivir en condiciones que hoy calificaríamos como “tercer mundistas” porque la burguesía, aliada esencial del franquismo, buscaba el máximo beneficio a cualquier precio.

Una de las bases de la “paz social” que había existido en la Europa burguesa hasta finales de los ’60 y comienzos de los ’70 había sido el mal llamado “Estado del bienestar” (¿?) asentado en una densa red de instituciones de todo tipo que además de facilitar la recomposición de la fuerza de trabajo.

Los movimientos populares, sociales, vecinales, culturales y euskaltzales, de ayuda a los presos, etc., crecieron para hacer frente al atraso no sólo de las infraestructuras de todo tipo, sino también para ayudar a la autoorganización del pueblo trabajador vasco que rechazaba la “democracia orgánica” de la dictadura española.

La gran debilidad de los controles sociales, de las instituciones municipales, etc., facilitó en parte la fuerza de la autoorganización del pueblo trabajador.

Del mismo modo pero en el plano de la lucha sindical y obrera, la nulidad del sindicato franquista y la ausencia de libertades facilitaron la radicalización de buena parte del movimiento obrero, especialmente del que tenía conciencia nacional vasca.

La total ausencia de sistemas de integración juvenil que desactivaran parcialmente las reivindicaciones de la juventud vasca, facilitó que ésta se lanzara masivamente a la lucha revolucionaria, y no necesitaba buscar ninguna legitimidad adicional porque la dictadura española estaba totalmente desprestigiada por su permanente opresión sobre Euskal Herria.

El colaboracionismo sistemático de la burguesía con la dictadura durante cuarenta años había creado un abismo entre las tímidas ideas democristianas y las reivindicaciones sociales del pueblo trabajador que se expresaban en grandes luchas obreras, vecinales y populares que se expresaron en grandes huelgas generales.

Carente por tanto de sistemas de integración, desactivación y control de las masas trabajadoras desde su mismo interior , el franquismo no tenía otro recurso que multiplicar la represión y las vigilancias mediante la masificación de los controles policiales no sólo en las calles sino en todas las facetas de la vida.

La burocracia franquista resultó desbordada por el auge del movimiento obrero y popular en Euskal Herria, movimiento que en su inmensa mayoría luchaba por el reconocimiento de los derechos nacionales vascos, y por la independencia organizada en un Estado Vasco su parte más consciente y activa.

Mientras que otras burguesías europeas llevaban ya dos décadas más o menos socialdemócrata.

Transición:

Martín Villa

Comenzaba entonces: El subdesarrollo de las prestaciones asistenciales públicas, era muy efectivos controles sociales.

Fanáticos franquistas o simplemente colaboracionistas con la dictadura que habían luchado en su bando, habían encontrado un sueldo seguro en ayuntamientos, ministerios, diputaciones, sindicatos y otros aparatos del Estado.

Todo pensado para facilitar el control social pues la policía y sus confidentes, así como los grupos de apoyo al régimen, tenían acceso directo a estos aparatos, vigilándolos desde dentro y vigilando desde ellos a la sociedad en su conjunto.

Pero los controles policiales, su vigilancia y su represión sólo son efectivos a medio y largo plazo si cuentan con unos controles sociales que le permitan disponer de una información minuciosa y reciente del estado real de la conciencia de las masas, de su voluntad y capacidad práctica de lucha.

La masa de información cuantitativa que pueden obtener las fuerzas represivas no sirve de mucho con el tiempo si no es reforzada y guiada con la información cualitativa que sólo se puede obtener tras analizar los datos que le llegan de los controles sociales, de los partidos y sindicatos reformistas, de otras instituciones típicas de la democracia-burguesa por reducida y autoritaria que sea.

Gracias a este aluvión de análisis, el Estado puede mejorar su doctrina y sistema represivo, o desarrollar un nuevo paradigma represivo, con sus correspondientes estrategias y tácticas. Pero nada de eso tenía entonces el franquismo, excepto la ciega brutalidad asesina. Es por esto que fracasó la multiplicada represión en todos los sentidos aplicada contra el pueblo trabajador vasco.

La única alternativa posible en aquellas condiciones para la burguesía no era otra que la de negociar con la oposición antifranquista una reforma del franquismo, dejando sin tocar los pilares de la dominación capitalista española.

Ciñéndonos al problema del papel de los controles sociales en la “transición”, las reformas consistían en cuatro grandes novedades:

1: Nuevos controles político-sindicales que llenaran los vacíos dejados por la burocracia franquista.
2: Nuevos controles administrativos más cercanos a la gente, mediante nuevas administraciones regionales y autonómicas, nuevos poderes municipales y de diputaciones, etc..
3: Nuevos controles ideológicos mediante la “democratización” de la prensa, radio, partidos políticos, etc.
4: Nuevas doctrinas, paradigmas y sistemas estratégicos que ampliasen y modernizasen el poder represivo del Estado.

Como se ve se trataba de reforzar todos los controles más directamente relacionados con la vigilancia de la vida política, sindical, social, ideológica y democrática, en vez de los controles más relacionados con las condiciones de recomposición de la fuerza de trabajo, como sanidad, infraestructuras, guarderías, pensiones, educación, etc.

En ningún momento la Iglesia católica, que es uno de los controles sociales más reaccionarios y omnipresentes, perdió un ápice de su poder antidemocrático.

En el conjunto del Estado español, los partidos y sindicatos reformistas asumieron fervorosamente la tarea de controlar desde dentro al movimiento obrero, vigilándolo, desactivándolo, desmovilizándolo y depurando sin piedad a las izquierdas tanto en interior de esos partidos y sindicatos, expulsándolos, o en el exterior, acusándolos de “provocadores”, “radicales”, “ultraizquierdistas”, etc.

Lo que no había conseguido el franquismo en década y media, de comienzos de los ’60 a finales de los ’70, lo consiguió el reformismo entre 1978 y 1984.

En poco tiempo se creó con la ayuda del Estado y el dinero de la banca, un amplio entramado de controles político-sindicales en el interior de las clases explotadas, precisamente cuando empezaban a sufrir muy duros ataques patronales, cuyas consecuencias se siguen padeciendo.

A la vez, el que habría podido llegar a ser un movimiento popular y vecinal apreciable, fue también desactivado cuando se crearon los controles de las administraciones municipales y de las diputaciones, y de los estatutos, surgiendo así una densa red de enchufismo, burocratismo y pesebrismo institucional legitimado por elecciones democráticas pero formado por los nuevos arribistas y yupis que antes habían sido en parte militantes hasta de izquierdas, pero también por nuevos chupópteros, muchos de ellos ex franquistas.

Ex franquistas

Simultáneamente, se crearon nuevos controles ideológicos y culturales legitimados sobre el mito de la “libertad de expresión” definida según la democracia-burguesa monárquica.

Pulularon decenas de nuevos periódicos y revistas, radios y, al poco, comenzaron las televisiones, mientras que se generalizaba la apariencia de “libertad sexual” mediante el destape erótico y la pornografía, a la vez que, oficialmente, se instauraba el laicismo constitucional en 1978.

De nuevo, muchos ex militantes de eso que llaman “izquierda reformista” se lanzaron como fieras a copar esos puestos nuevos, y desde ellos comenzaron una implacable destrucción de los valores de izquierda que había dicho defender hasta entonces.

Surgió un nuevo control social ideológico y político que superaba con creces al franquista, y que demostró todo su poder de alienación durante el desmantelamiento de las izquierdas y del movimiento obrero luchador, durante el silencio sepulcral sobre el terrorismo de Estado desde la cultura del pelotazo y la corrupción, al estilo de vida de lo “Mario Conde”, la telebasura, y un largo etc.

La masiva desmovilización militante que se produjo por estas fechas, denominado “desencanto”, estuvo estrechamente relacionado con la efectividad de nuevos controles sociales .

Por último fue elaborar una nueva doctrina represiva “antiterrorista”, introducidas por los sucesivos gobiernos del PSOE desde finales de 1982 hasta ahora, con el intervalo del PP.

A diferencia de la represión franquista, la “represión democrática” buscó desde los primeros días de la “transición”, además de ampliar al máximo las fuentes de información, sobre todo cómo lograr la progresiva “colaboración ciudadana”, cómo “aislar al terrorismo” en el Estado e internacionalmente, y cómo “legitimar al Estado”.

Los nuevos controles sociales eran imprescindibles para el logro de estos objetivos porque multiplicaban los instrumentos de ideologización y control político en la cotidianeidad misma de las masas.

Con el franquismo había existo la “manifestaciones espontánea” a favor del dictador y las periódicas “concentraciones en la Puerta del Sol” en Madrid.

La maquinaria política de la dictadura se ponía en marcha para transportar con viajes pagados y con comida gratis a incondiciones e incautos y a muchas personas que iban a la fuerza.

Con la “democracia” se pretendió aumentar la base movilizable y los argumentos mediante la excusa de que ya no existía dictadura alguna y de que la “democracia” estaba en peligro por el “terrorismo”.

Los nuevos controles permitían al sistema movilizar a más gente que lo que nunca había podido imaginar el franquismo ya que, ahora, había mucha más gente cobrando sueldos de las instituciones, gente que tenía que ser vista por sus superiores en las manifestaciones para demostrar su fidelidad al nuevo poder.

También ahora había más gente que desorientada por la machacona propaganda democraticista contra quienes no hacía mucho tiempo habían sido “héroes” o al menos “luchadores” y, de repente, habían sido convertidos en “terroristas.

No faltaban tampoco grupos sociales pasivos, conservadores en el fondo, que se habían mantenido en silencio y sin apoyar los primeros descaradamente al franquismo y los segundos sin salir nunca a la calle para luchar contre él, pero que ahora, con la “democracia” sí se atrevían a hacerlo para ir en contra del “terrorismo separatista” los primeros, y en contra del “terrorismo” los segundos.

Por último, estos grupos y otros menores tenían ahora, además, la ventaja de que las fuerzas represivas no iban a machacarles sino a proteger su “libertad de expresión” de los ataques de los “violentos”, unas fuerzas represivas.

Precisamente fue la creación de la Ertzaintza en donde se materializó el salto cualitativo dado por la burguesía española en la modernización de los controles sociales, de las vigilancias y de las represiones.

En el esquema represivo franquista era inconcebible la existencia de una “policía vascongada”, pero ésta era vital si se quería avanzar en los objetivos de la “Transición”.

La creación de la “policía vascongada” fue un salto cualitativo en comparación al esquema represivo franquista porque supuso la aparición de un modelo nuevo, en modo alguno comparable al de la “policía vascongada” de 1937.

También lo fue comparando su creación con la de los simples cambios de color de uniforme de la Policía Armada española y de tricornio de la Guardia Civil, simples cambios externos que no variaban nada en la esencia de estos cuerpos represivos.

Como ocurre con cualquier otro cuerpo represivo, la Ertzaintza sólo podía y puede ser eficaz si forma parte de un sistema global que integre el proceso entero que va del control social a la represión.

Integración más ágil e inmediata de estos niveles en un aparato centralizador dotado de las mejores tecnologías disponibles, de modo que la Ertzaintza, como el resto de policías que sobrecargan nuestra tierra, se enteren en el mínimo tiempo posible de toda anomalía, sea sanitaria, administrativa o de cualquier otro tipo.

La creación de controles sociales “autonómicos”, desde educación y sanidad hasta de transportes, tiene la doble faz de agilizar la efectividad represiva de las policías.

Resumiendo, en lo esencial, el franquismo dejó intactas las fuerzas represivas en su totalidad, desde jueces y fiscales hasta policías municipales y chivatos, pasando por torturadores, etc., sobre todo el Ejército.

Son estas fuerzas las que aplican la represión pero también las que ayudan a que los controles sociales actualizados, más aún, periódicamente exigen mejoras y ampliaciones de esos controles.

De hecho, la llamada “transición” fue lo que hizo: ampliar los controles, las vigilancias y las represiones en cuatro grandes áreas: integrar al reformismo político-sindical en el sostenimiento de la monarquía impuesta por el dictador Franco.

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Ampliar las administraciones de todo tipo, desde ayuntamientos hasta autonomías, pasando por nuevos ministerios, que funcionaban en gran medida con ex militantes antifranquistas pasados a la “democracia”.

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Ampliar la prensa, la radio y las TVs “democráticas” defensoras del nuevo orden español y que empezaron una feroz manipulación propagandística contra quienes seguían luchando, especialmente contra la izquierda independentista vasca; y por último, la mejora de la represión gracias a las innovaciones anteriores pero también a la ayuda internacional.

De este modo, el “todo atado y bien atado” fue en realidad un logro conjunto: del franquismo y del reformismo.

Violencia directa, violencia cultural y violencia estructural

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  • La violencia directa, la cual es visible.
  • La violencia estructural, (la peor de las tres), que se centra en el conjunto de estructuras que no permiten la satisfacción de las necesidades y se concreta, precisamente, en la negación de las necesidades.
  • La violencia cultural, la cual crea un marco legitimador de la violencia estatal y se concreta en actitudes.

“Control social”

. Conocer las causas de las “tensiones sociales” para desactivarlas en su raíz e integrarlas en el sistema

. Conocer nuevas formas de resistencia social, pasando por todos los problemas de orden e integración.

Recopilatorio : Iñaki Gil de San Vicente, Johan Galtung, entre otros….

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Danilo Albin: “La España de la transición y la Argentina de Videla tuvieron relaciones muy estrechas que sirvieron para que el dictador pudiera cobrar aires”

Danilo Albin : “La España de la transición y la Argentina de Videla tuvieron relaciones muy estrechas que sirvieron para que el dictador pudiera cobrar aires”

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La investigación periodística informó que existen archivos que “demuestran que el rey Juan Carlos fue el encargado de facilitar acuerdos” entre el gobierno de Adolfo Suárez y los dictadores argentinos.

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Danilo Albin: “La España de la transición y la Argentina de Videla tuvieron relaciones muy estrechas que sirvieron para que el dictador pudiera cobrar aires”

 

Albin, quien realizó la investigación, dijo hoy en declaraciones en A Cara Lavada que “la España de la transición y la Argentina de Videla tuvieron relaciones muy estrechas que sirvieron para que el dictador pudiera cobrar aires, con Franco ya muerto, el rey Juan Carlos que había sido declarado como heredero estaba activo, y había un gobierno, el de Adolfo Suárez, elegido por las urnas, que también colaboró con la dictadura en la Argentina”.

El periodista indicó que “todo se remonta a cuando el general Leandro Enrique Anaya asume como embajador de Argentina en España, y es recibido por el rey, quien le adelanta que habrá muy buena acogida a su gestión, y a la visita que hará (el ex ministro de Economía) José Alfredo Martínez de Hoz. Le dice que todo va a ir muy bien, y luego así fue, al punto que Martínez de Hoz se reúne con los representantes más selectos, incluyendo banqueros”.

“Luego viajan a Argentina y se les otorga préstamos y figuran en documentos que fueron catalogados como muy confidenciales, y se mantuvieron en secreto hasta ayer”, dijo Albin.

Afirmó que “previo al golpe había un vínculo con el embajador Gregorio Marañón Moya, un hombre muy franquista, que mantuvo relaciones muy estrechas con la dictadura, y era muy afín a la ideología que encarnaba el régimen argentino”.

También habló de un documental que hizo el mismo periodista “sobre una madre argentina que tenía un hijo desaparecido, Noemí Gianotti de Molfin, quien fue secuestrada en 1980 en Lima,y luego fue trasladada por dos agentes a Madrid, donde la terminan asesinando en un apart hotel”.

“La dictadura monta este operativo para hacer creer que era mentira lo de los desaparecidos, que estaban muy bien viviendo en España, y que se mataban entre ellos”, manifestó el investigador.

Consultado sobre qué préstamos se realizaron o qué bancos españoles ayudaron a la dictadura argentina, Albin que “hubo diferentes participantes, uno de los centrales es el ya desaparecido Banco Central Español, el Santander de España es otro lugar interesante para poder mirar, y luego, la estructura propia del Estado español como lo que fue entonces el Ministerio de Comercio; y el Banco Exterior de España”.

El periodista indicó que desde que se difundió el trabajo “en España nadie aclaró nada”. “Estamos acostumbrados a esto. De hecho, las víctimas del franquismo han tenido a que ir a Argentina a hacer denuncias al juzgado de Servini de Cubría porque aquí, en España, todavía para ellos, no hay justicia”, finalizó Albin.

ESCRACHE: FUIMOS TODOS

ESCRACHE: FUIMOS TODOS

H.I.J.O.S. Capital

09/10/2014

Cuando empezamos a decir que “Si no hay justicia, hay escrache” lo hicimos para construir condena social, para que la casa de cualquier genocida sea su cárcel, para que el barrio sepa quién vive ahí.

El escrache busca mostrar lo que pretende estar oculto, escondido, impune.

Por eso les molestó y molesta tanto: porque les arranca la impunidad.

El escrache es una acción colectiva, grupal, un grito social. Por eso, siempre diremos que fuimos todos, que no tiene firma, que tiene autores: quienes reivindicamos las luchas de los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos y militamos por las mismas banderas.

El Poder Judicial pretende castigar a quien mostró la cara oculta de quien fue “personal civil de inteligencia”, de un genocida buchón, de esos cobardes que se infiltraban y simulaban tener otra vida.

El mismo Poder Judicial que sostiene la impunidad para el espía, pretende castigar al denunciante.

Piedra libre para vos, Néstor Luis Montezanti: ¡Fuera de la UNS, adentro de la jaula!


H.I.J.O.S. Capital

10/10/2014

En días en los que “el payaso asustador” ocupa una gran cuota de espacio en los noticieros, y más ahora que habría aparecido otro, les recordamos que a diario caminan por las calles genocidas sueltos. Algunos por la impunidad y otros por la falta de control sobre las detenciones domiciliarias. Pero en la esquina sigue estando la parada de la condena social. El año pasado gritamos piedra libre para el genocida Magnacco, ladrón de bebés en la ESMA. Ya está en la jaula. La pregunta es cuántos más andan así y no es noticia. Alertas los vecinos.
H.I.J.O.S. Capital

Genocida de la ESMA pasea por la Ciudad: Magnacco a la Cárcel Ya!

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Más noticias : H.I.J.O.S. Capital (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio)

Página 12: Un fallo para el espía

Juventud Guevarista De Argentina

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A 47 años del último combate de Ernesto Che Guevara.
¿Quién fue y qué hizo el Che?

El 14 de junio de 1928 nace en Rosario Ernesto Guevara. Poco tiempo después sufre una pulmonía que dejaría sus secuelas. A los 2 años tuvo su primer ataque de asma. En marzo de 1947 la familia se instala en Buenos Aires, y Ernesto con 19 años se inscribe en la Facultad de Medicina.
A fines del ’51 interrumpe sus estudios y acepta la invitación de su amigo Alberto Granado para hacer un viaje en motocicleta por el continente. Se suma al viaje en un momento en que busca una motivación esencial para su vida: Ernesto no ha encontrado todavía su destino.
Luego de cruzar Argentina pasan a Chile. Las condiciones de trabajo de los mineros chilenos impresionan a Ernesto. La agudeza y sensibilidad con que observa a su alrededor, quedan plasmadas en sus fotografías.
La moto se rompe y deben abandonarla en Chile. Luego recorren Perú y van a trabajar un tiempo a un leprosario donde conocen al doctor Hugo Pesce, quien los apoya y se convierte, para ellos, en un ejemplo de médico comprometido con su pueblo.
En agosto, Ernesto vuelve a terminar sus estudios a la Argentina. Mucho ha cambiado en él y se refleja en sus notas: “El personaje que escribió estas notas murió al pisar de nuevo tierra argentina. El que las ordena y pule, yo, no soy yo, por lo menos no soy el mismo yo interior. Ese vagar sin rumbo por nuestra mayúscula América me ha cambiado más de lo que creí…”
En marzo del ’53 se gradúa de médico con una tesis sobre alergia. Es llamado al servicio militar obligatorio pero lo declaran no apto. Decide irse a Venezuela, donde estaba Alberto Granado, y parte en julio junto a otro de sus amigos, Calica Ferrer. Pasa primero por Guatemala donde se viven los últimos meses del gobierno progresista de Jacobo Arbenz. Allí conoce a Hilda Gadea quien será su primera esposa y con quien tendrá su primera hija. También conoce a Ñico López, exiliado cubano miembro de las fuerzas encabezadas por Fidel Castro. Ante el inminente golpe de Estado dirigido por los norteamericanos, se suma a la resistencia guatemalteca. Consumado el mismo, el Presidente Arbenz no organiza una verdadera resistencia y renuncia. Ernesto se refugia en la Embajada Argentina y logra salir hacia México. Se convence ahora de que los términos medios son la antesala de la traición. Sus convicciones se afirman, pero no sabe aún si será un actor o un espectador interesado en la acción.
En México conoce a Raúl Castro, que acaba de salir de la cárcel y le cuenta algo sobre la realidad de Cuba. Enseguida conoce a Fidel y decide incorporarse a la organización que éste dirige: comienza a prepararse para su futuro guerrillero, será el teniente médico en la expedición a la isla. Sus compañeros cubanos lo identificaran en adelante, cariñosamente, como el “che”. Durante los preparativos finales le deja una carta a su madre: “para evitar patetismos pre mortem, esta carta saldrá cuando las papas quemen de verdad y entonces sabrás que tu hijo, en un soleado país americano, se puteará a si mismo por no haber estudiado algo de cirugía para ayudar a un herido… Y la lucha será de espaldas a la pared, como en los himnos, hasta vencer o morir. Te besa de nuevo, con todo el cariño de una despedida que se resiste a ser total, tu hijo.”
El 25 de noviembre de 1956, el yate Granma parte hacia Cuba con 82 hombres comandados por Fidel Castro, el 2 de diciembre más que un desembarco fue un naufragio, llegan al sur del oriente cubano y deben cruzar a pie el pantano que los separa de la costa. El Che sufriendo un ataque de asma. A los 3 días son detectados y atacados por el ejército del dictador Batista. En medio de un terrible desorden y muchas bajas sufridas parece que todo va a terminar. Después de 3 semanas Fidel logra reagrupar una pequeña tropa con 7 fusiles y 12 hombres, el Che es uno de ellos.
Durante los primeros meses forman y construyen una columna guerrillera, se suman campesinos y combatientes urbanos. El Che es el médico de la columna y de los campesinos, y se destaca como combatiente. En julio del ’57, al ver que el Che había organizado una nueva columna, Fidel decide reconocerla como tal y lo nombra comandante de la misma: “la dosis de vanidad que todos tenemos dentro hizo que me sintiera el hombre mas orgulloso de la tierra ese día…” El Che despliega su capacidad organizativa y una enorme sensibilidad con los campesinos. En agosto de 1958 el Ejército Rebelde derrota la ofensiva de Batista y Fidel decide enviar dos columnas hacia el centro de la isla para derrotar definitivamente a la dictadura, una al mando de Camilo Cienfuegos y la otra al mando del Che. Con hambre, sed y terriblemente agotados recorren en terreno llano más de 600 km en 46 días a pie. El Che se destaca durante la ofensiva final, asaltan un tren blindado con miles de soldados y armas como parte de la toma de Santa Clara (tercera ciudad del país) a la cual entra aclamado por su pueblo en la mañana del 1º de enero de 1959, poco después de la fuga del dictador. Fidel ordena a Camilo y al Che avanzar y ocupar La Habana.
Tras el triunfo, la revolución extendió la reforma agraria, iniciada durante la insurgencia y, en respuesta al embargo al azúcar cubano decretado por Estados Unidos, expropió las empresas norteamericanas. El Che estuvo al frente de los juicios a los criminales de la dictadura, fue presidente del Banco Central y Ministro de Industrias, además de Comandante de la Revolución. Como constructor del socialismo, producto de su gran sensibilidad humana y del profundo conocimiento del marxismo, puso su esfuerzo principal en la transformación de la conciencia individualista, legada por el capitalismo, en otra solidaria. Su mayor obra, que lo pone entre los más grandes de la historia, fue el intento de construir el hombre nuevo, la sociedad de hombres y mujeres socialistas.
Pero como él entendía que esa conciencia sólo se podía lograr a escala mundial, se propuso extender la revolución a toda América Latina. Después de una gira por los países de África, Fidel, que consideraba prematuro su proyecto, lo invita a llevar sus esfuerzos combatientes al Congo, pero 7 meses después se retira muy abatido, nada salió como esperaba. En Praga pasa balance, no sabe aún que su ejemplo inspirará a miles de cubanos y cubanas en la solidaridad internacional pocos años después. Pero su visión internacionalista no lo deja quieto, persiste en su objetivo y, con el apoyo de Fidel, organiza las fuerzas para ir a Bolivia, donde ve un potencial revolucionario que podría desplegarse hacia el resto del continente. Después de meses de combate, con solo un puñado de hombres, herido en una pierna e inutilizado su fusil, es capturado por el ejército boliviano el 8 de octubre de 1967, y asesinado por orden de la CIA norteamericana al día siguiente.
El 9 de octubre de 1967 Ernesto Guevara, el Che, entra en la historia para siempre, su imagen recorre el mundo hasta hoy, y su ejemplo se hace presente cada vez que un pueblo lucha por su liberación.

¡Hasta la victoria siempre Comandante!

A 47 años del último combate de Ernesto Che Guevara.

Una sociedad con memoria, no abandonará la lucha en búsqueda de justicia.

Todos somos –y seguimos siendo- sobrevivientes y herederos de la historia.

PORTADA

Algunos gobiernos amparados en supuestas transiciones democráticas intentan ganar simpatía y credibilidad al cerrar u olvidar casos brutales de represión del pasado.

Ejemplos paradigmáticos son los procesos de olvido en el Estado Español y las leyes de obediencia debida de Argentina.

¿Qué podemos esperar de la justicia, si es la misma sociedad quien parece haber olvidado lo ocurrido?

La apuesta por la memoria y el no olvido por parte de cada uno de los ciudadanos puede llegar a ser más trascendente que esperar eternamente a que sea el propio Estado quien reconozca sus abusos, la sociedad debe exigir y obligar al Estado a reconocerlo, o encontrar en la propia sociedad un tipo de justicia más eficaz y duradera, la justicia social.

La memoria como proceso activo y social, que demanda la recuperación y preservación como elemento constitutivo de identidad.

La memoria como ‘acto social’.

PORTADA

Cada sociedad establece aspectos específicos de su historia.

Cuando existe un Estado represor, su política abarca la manipulación de la historia para establecer las bases que lo justifiquen y para eliminar aquellos sucesos que le resulten contraproducentes a su control e imagen.

LA PAH

La memoria colectiva :

En una sociedad reprimida por el Estado es de especial importancia una reconstrucción activa de la memoria que es continuamente vejada, por el propio Estado y los intereses fácticos, al intentar borrar los actos represivos de la que es objeto, y es tarea de diversos grupos sociales en resistencia realizar dicha reconstrucción.

Se puede ir dando respuesta a un qué, dónde, cómo, cuándo y con quién, que nos ha hecho ser lo que somos y las potencialidades de ser.

Tener en cuenta los crímenes pasados realizados por Estado permite no sólo reconocer aquéllos, sino los que se cometen día con día.

No es que el Estado no tenga memoria, la tiene, una muy particular y bastante ventajosa para él mismo, amparada en un discurso y en una historia a través de la omisión de hechos, del intento de sanear la imagen de algunos personajes e instituciones .

Querella Argentina

Por ello, la restauración de la memoria debe de surgir en colectivo, de la sociedad en conjunto y no sólo de unos cuantos; es necesaria una memoria que nazca en contraposición a la que el Estado ha querido imponer, para esto es preciso rescatar el testimonio de aquéllos que han vivido más de cerca el terrorismo de Estado.

Cárcel de Carabanchel

Como indica Calveiro, son tres los momentos necesarios para este proceso:

1º El testimonio como ruptura del silencio.

2º La memoria como trama de los relatos de resistencia.

  La historia como texto estructurador de una verdad.

Querella Argentina

No se pretende abogar una obsesión del pasado, que implicaría apartarnos de la realidad presente y cotidiana, más bien se busca lograr eso que Ricoeur denomina una “política de la memoria justa”, promover un equilibrio entre el olvido y la memoria.

Querella Argentina

La construcción de un porvenir compartido, que no se aloja exclusivamente en el pasado y por el contrario “se articula vigorosamente con la manera como una sociedad o un grupo se proyecta en el futuro”.

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Liberarse-más no enterrar, reprimir u olvidar- de los recuerdos y heridas memoriales, que llevaría a poder coexistir con éstas y no repetirlas.

Puerta del Sol - La plaza más famosa de Madrid
Puerta del Sol – La plaza más famosa de Madrid

Es necesario el ejercicio de memoria colectiva acompañada de la Justicia para reconstruir, reinterpretar nuestra historia, y lograr un cambio, redefinir a nuestra sociedad y a nuestro futuro, incorporando lo esencial de la justicia en nuestro marco social.

En algunos gobiernos democráticos actuales, junto con su estructura legal y política siguen permitiendo el libre flujo de tácticas de represión disfrazadas de seguridad nacional.

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Foto : Laura Ve

Conceden además a los represores del antiguo régimen algún tipo de inmunidad frente a las acciones judiciales, pudiéndose incluso respetar parte de su poder o incorporarlos al nuevo gobierno.

La  falta de memoria en la sociedad, como un olvido costoso y doloroso  se promueve como una estrategia del Estado tanto  para garantizar la impunidad de los hechos del pasado, como para permitir la  represión presente.

PROTESTAS MADRID

En esta época postmoderna y ‘democrática’, es común la apatía, el sentimiento de ser ajeno a todo lo que acontece a nuestro alrededor.

Fotoperiodismo

Por esa razón es importante : La ley desde el otro

Otorgar al otro la palabra, darle voz a los sin voz.

Los afectados por el Terrorismo de Estado nos dice Rabinovich son al mismo tiempo testigos y jueces invisibles de la injusticia.

Querella Argentina

1º Una sociedad que se construye en la injusticia y en la historia mutilada e irreal.

2º Una sociedad controlable y sometida por el miedo de un pasado oscuro, incierto, pero claro en la represión impune. 

3º Una memoria liberadora del miedo porque enfrenta con la verdad los procesos más desagradables que las instituciones que, se supone se crearon para el servicio de los ciudadanos y por el contrario, operaron para someter y controlar a la sociedad en un contexto de dominación.

Permite que continúen con los abusos, la represión y opresión del sistema bajo el cual nos desenvolvemos hoy en día.

La Impunidad es así la culminación del Terrorismo de Estado, la prueba de su éxito, de su dominación, que trata de arrastrar al olvido los crímenes cometidos contra la población y de cimentar las bases para el sometimiento continuado.

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Una sociedad con memoria, no abandonará la lucha en búsqueda de justicia.

Fragmentos :

LA MEMORIA Y LA JUSTICIA: BINOMIO NECESARIO

 

Música para la Memoria – De tripas corazón – Bersuit Vergarabat

 

Música para la Memoria – De tripas corazón – Bersuit Vergarabat

” El que olvida no ira a ninguna parte”

Juicios

La memoria puede más que la traición,
Y mi convicción de hoy llega hasta el hueso.
Yo no me olvidaré jamás de esos
Que pusieron el cuerpo por la liberación.

Transformar en alegría el dolor,
Convertir todo el horror en pura vida,
Es tarea que nos toca cada día,
Y haremos de las tripas corazón,
Y haremos de las tripas corazón.

Estos huesos están hechos
Del mismo polvo que una estrella,
Y a diferencia de ellas
Tienen verdadero nombre.

Buscando por cielo y tierra
A esos seres queridos,
Que después de tantos años
Siguen desaparecidos.

Ahora veo los rostros,
Las estampas, las siluetas,
De esos hombres y mujeres
Que todavía hoy esperan.

Es tarea que nos toca cada día
Y haremos de las tripas corazón,
Y haremos de las tripas corazón.

La memora es una fuerza de gravedad
Que como un abrazo amigo nos atrae.
El que recuerda sabe siempre donde va
Quien olvida no irá a ninguna parte.

Transformar en alegría el dolor,
Convertir todo el horror en pura vida,
Es tarea que nos toca cada día,
Y haremos de las tripas corazón,
Y haremos de las tripas corazón.

Memoria, Verdad y Justicia “Derechos Humanos”

Memoria, Verdad y Justicia

Foto : Raúl Capín

Madres de Plaza de MayoFoto : Isabel Montenegro

Como dice Galeano:  La inevitable postura activa contra el olvido por parte de todos es esencial para conseguir la justicia, una justicia que si bien puede ser institucional o legal, será más trascendente porque será propiciada por la exigencia social de condena a los atropellos del pasado, que además impide la ocurrencia de abusos y represión presentes ante la existencia de impunidad.

En síntesis, aquellos que creemos que la utopía es deseable-además de necesaria- y, sobre todo alcanzable, debemos ocuparnos de la construcción de la memoria y la justicia, como elementos sociales esenciales en el camino merecedor de esfuerzo y trabajo continuo hacia una sociedad mejor.